|
Frente a la crisis alimentaria, ambiental,
energética y climática necesariamente tendrán que cambiar las
tendencias de las políticas agroalimentarias y el desarrollo
rural. Ello requiere sobre todo de una Agricultura Sostenible y
del Desarrollo Participativo Campesino e Indígena, enfocados en
la Soberanía Alimentaria de los pueblos.
Ya no son solo algunos sectores de la sociedad
civil cómo organizaciones campesinas e indígenas y ONG’s que
desde hace años viene impulsando valiosas experiencias y
procesos en ello.
En 2008 cuatrocientos científicos, expertos,
delegados de países del Norte y Sur, de la sociedad civil y
representantes del sector privado, encargados por los organismos
de la ONU (incluidos FAO, PNUD, PNUMA, UNESCO y OMS) enfatizan
en el informe IAASTD que para enfrentar la actual y dramática
escasez de alimentos, la agricultura en pequeña escala es la
única solución viable a esta crisis.
Es la primera vez que un reporte proveniente de
los organismos de la ONU cuestiona rotundamente la revolución
verde, la biotecnología, la economía de agro-exportación, la
agricultura a escala, la visión mercantilista de los gobiernos
para enfrentar la crisis alimentaría y los subsidios agrícolas
de los países industrializados. Todo ello en perjuicio de las
economías más pobres.
El informe plantea como principios básicos un
retorno a una agricultura holística y multifuncional, basada en
técnicas y culturas tradicionales, ajustadas a las múltiples
condiciones locales, en la biodiversidad, la justicia social y
dirigida al consumo local, en contraposición al modelo de
agricultura colonialista impuesto durante los últimos siglos.
Ello sin duda implica que la Agricultura
Sostenible convierta en la tendencia prioritaria del desarrollo
agroalimentario y rural que las y los actores comprometidos
actualicen sus conceptos, estrategias y capacidades. |